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El Cristo de Rio Ceballos

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Símbolo de Río Ceballos, localidad que se ubica a 25 kilómetros al norte de la ciudad de Córdoba en Argentina, el Cristo Ñu Porá. Se encuentra a 830 metros sobre el nivel del mar, y ha sido construido por el escultor Aurelio Cortinovis. La imagen, de 12 metros de alto, fue testigo de los años de esplendor de la ciudad.

El Cristo de Río Ceballos su historia

Cuando Carlos Paz, no era aún el principal centro turístico de la provincia, existía en Córdoba un pueblo que atraía a miles de visitantes. Río Ceballos ocupaba un lugar de importancia dentro de las preferencias de los turistas. Visitantes que llegaban desde distintos lugares del país y el mundo para visitar el enorme Cristo, venerado dos veces al año.

Placa recordatoria cristo ñu pora Río Ceballos

Uno de esos símbolos más destacados de Río Ceballos es el Cristo Ñu Porá (Cerro Lindo en quecha). Inaugurado en 1936, el Cristo fue el símbolo de uno de los loteos más importantes de la época que se llamó, justamente Ñu Porá.

La construcción la encargadan Amalia Ferreyra de Plasman y Elvira Martínez de Amuchástegui. Ellas impulsaron a sus maridos, dueños del loteo, a construir en el punto más alto del cerro, un monumento al Cristo Redentor como demostración de su fe.

El extraordinario monumento lo realizó el escultor Aurelio Cortinovis. La obra se trasladó hasta el cerro en tres partes. Un pedestal, de cuatro metros de alto y la figura de ocho, separada en dos. Luego del emplazamiento se procedió a la inauguración, el 9 de febrero de 1936. Según las publicaciones de la época, estuvo enmarcado como uno de los acontecimientos  sociales y políticos de máxima trascendencia de la  provincia de Córdoba.

Emplazado en un parque de cuatro hectáreas, posee una vista panorámica conmovedora. El Cristo Ñu Porá ocupó, a partir de ese momento, un lugar de importancia como atractivo turístico. Además de ser un paso obligado de peregrinos de todo el país, especialmente en la Semana Santa.

Una época de conflictos

En el libro Historia de Córdoba, Efraín U. Bischoff señala que en la década del 1930 existió una actitud de rechazo a toda doctrina libre y contraria al dogma católico. “En ese marco, el catolicismo trató de evitar la propagación de las ideas liberales y de izquierda”.

cristo ñu pora cordoba Río Ceballos

Esta posición trajo un resurgimiento en el apostolado laico. Fue un factor importante para que la alta burguesía fomentara la construcción de diferentes “homenajes a los ritos religiosos”. En ese marco, la Iglesia de Córdoba animó la instalación de numerosos símbolos y signos de propaganda religiosa entre los que se destacan, entre otros, la gran estructura instalada en el Cerro de la Cruz de Villa Carlos Paz en 1935 o el Cristo Ñu Porá.

En cualquier iniciativa progresista, el Santo Cura Brochero estaba a la vanguardia. Bien se lo advierte en numerosas apuntaciones de capítulos, y, entre ellas, cabe recordar que su propaganda para orientar a los turistas hacia la zona de Mina Clavero es típica, porque Sierras Chicas era el destino turístico de esa época.

El motivo es que, en aquellos tiempos, muchas familias cordobesas, para pasar los meses caniculares buscaban refugio en Río Ceballos o Cosquín y en forma paralela, cumplir con los ritos del catolicismo.

En el cerro existe un Vía Crucis que acompaña al caminante hasta el monumento, rodeado de plantas autóctonas, cada una con su identificación y características. Es destacable también la abundante fauna, sobre todo aves, que pueden encontrarse en este hermoso paraje.

Una cuadrilla, célebre por sus integrantes, fue encargada de delinear calles y mantenerlas en buen estado en toda la zona. Se crea en diciembre de 1922 y, entre sus grandes realizaciones, estuvo el camino ordenado por los hermanos Eichhorn por el Cerro El Cuadrado, comunicando La Falda con Río Ceballos.

Berta Singerman y Rio Ceballos

Para la ocasión, se invitó, a Rio Ceballos, a la actriz y recitadora rusa, nacionalizada argentina, Berta Singerman, conocida con el sobrenombre de “la lira viviente”. Comenzó su vida artística en el teatro, pero la riqueza cromática de su voz, su sentido del sonido, el ritmo y el gesto la impulsaron a la declamación profesional. Singerman fue la primera y única recitadora profesional de América y llegó a ser la más ilustre de las intérpretes de la poesía castellana.

Andres Aguilera
Author: Andres Aguilera

Profesor Andres Aguilera - Director Instituto I.S.C.A.D de Argentina andresaguileracor@gmail.com

©2021 Los Cabrera Comunicación ISSN 2683-8435

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