fbpx
iglesia de los jesuitas retablo mayor

La Iglesia de los Jesuitas (la Iglesia de La Compañía de Jesús, o simplemente La Compañía) en la Calle García Moreno en Quito se comenzó a construir en 1605. Se hizo por etapas, comenzaron con una estructura simple que estaba abierta al público mientras el edificio más grande estaba en marcha. 

El hermano italiano Marcos Guerra supervisó la construcción de la estructura principal de 1620 a 1670, mientras que la talla de los altares laterales se realizó a fines del siglo XVII. La imponente fachada de piedra volcánica fue la última y se completó en 1765. Lo paradójico es es años después la Supresión expulsó a los jesuitas de América del Sur.

El templo es una mezcla de arte barroco y quiteño, es una de las iglesias más ornamentadas de América Latina y ha sido nombrada parte del Patrimonio Cultural de la Humanidad.

Aunque el interior de la iglesia brilla suavemente con la luz reflejada por el pan de oro del piso al techo. No hay toneladas de oro como muchos afirman. El oro adorna el retablo tallado, las estrellas de ocho puntas en las columnas, los intrincados altares laterales y las elegantes curvas del techo.

Detalles de la Iglesia de los Jesuitas

santa mariana en la Iglesia de los Jesuitas

El edificio simétrico se basa en dos iglesias en Roma, tomando su diseño en forma de cruz de la Iglesia del Gesu, mientras que las tallas del altar lateral de San. Francisco Xavier.

Debajo del altar principal yacen las reliquias de Santa Mariana de Jesús. Sobre el altar cuelga la imagen milagrosa de Nuestra Señora de los Dolores.

Esas son dos razones clave por las cuales el Papa Francisco solicitó tiempo para orar allí con otros jesuitas, cuando visitó el templo en 2015.

Luego de la expulsión los jesuitas regresaron a Ecuador en 1852, pero se vieron obligados a irse nuevamente. Cuando finalmente regresaron en 1862, las décadas de abandono habían dejado su huella. “El interior de la iglesia era como un bosque con vegetación creciendo a través del piso” dice una crónica de la época.

Los tesoros de la Iglesia de los Jesuitas

Algunos de los tesoros de la Iglesia de los Jesuitas, incluyendo una custodia y los originales de las enormes pinturas gráficas del Juicio Final y el Infierno, que cuelgan en la parte trasera de la nave, habían sido quitados durante esos años, y un terremoto en 1859 había dañado el campanario.

Con 45 metros de altura, la torre era un hito, con campanillas que marcaban el ritmo de vida en la ciudad. Después de un terremoto la debilitó aún más en 1868, la torre se redujo a menos de la mitad de su altura original.

Sana Mariana de Jesús

Santa Mariana de Jesús posee dentro de la Iglesia de los Jesuitas el recuerdo del lugar donde la joven solía rezar.

Nacida en 1618, María Ana de Paredes Flores Jaramillo quedó huérfana cuando era niña. Entonces llevó una vida de austeridad y penitencia, con los jesuitas como sus confesores.

Cuando varios terremotos y una plaga azotaron Quito, la joven ofreció su vida para detener los desastres. Se enfermó un tiempo después y murió en 1645, a los 27 años. Un lirio brotó en un lugar donde se derramó parte de su sangre, en lo que ahora es el Monasterio de El Carmen Alto en Quito.

Santa Mariana de Jesús fue beatificada en 1853. Luego canonizada en 1950, cinco años después de que el gobierno ecuatoriano la proclamara heroína nacional por su sacrificio.

Un Milagro

Entre esos años, el milagro más estrechamente asociado con la iglesia ocurrió en la escuela contigua. El protagonista, un cuadro de Nuestra Señora de los Dolores, con el corazón perforado con espadas, que colgaba en el comedor. En la noche del 20 de abril de 1906, más de 30 niños, un sacerdote y un hermano estaban en el comedor y vieron los ojos de Nuestra Señora abrirse y cerrarse, durante un período de aproximadamente 15 minutos.

En ese momento, el gobierno estaba tomando medidas para reducir la influencia de la Iglesia Católica en la educación pública. Sin dudas el milagro se tomó como un estímulo para continuar los esfuerzos para promover la educación en la fe.

La devoción a Nuestra Señora de la Escuela, como se conoció la imagen, comenzó a crecer a mediados del siglo XX. Ahora una de las principales devociones religiosas de Ecuador, se centra en una novena de oración alrededor del 20 de abril.

La Iglesia de los Jesuitas se sometió a una restauración después de un terremoto en 1987. En ella trabajaron arquitectos, arqueólogos, historiadores y otros expertos.

Miguel Cabrera
Author: Miguel Cabrera

Periodista especializado en turismo religioso

©2020 Los Cabrera Comunicación - ISSN 2683- 8435

Contactenos

No estamos online ahora mismo. Pero puede enviarnos un correo electrónico y nos pondremos en contacto con usted lo antes posible

Enviando

Inicia Sesión con tu Usuario y Contraseña

o    

¿Olvidó sus datos?

Create Account