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Virgen de El Quinche, patrona de Ecuador

Virgen de El Quinche y la visita de Francisco en 2015

El Santuario de la Virgen de El Quinche se encuentra a 42 kilómetros al Norte de Quito, capital de Ecuador. La historia de esta advocación se remonta al siglo XVI cuando el escultor español, Diego Robles, talló una imagen de María.

La tradición popular indica que la Virgen María se apareció a unos nativos en una cueva, ella les indica que seria la protectora de los niños ante los ataques de los osos. La misma historia cuenta que esa talla le había sido solicitada a Robles por alguien que no pudo pagarla. Como una forma de recuperar ese dinero, el escultor la canjea a una comunidad nativa de la región de Oyacachi. El trueque se realiza por un tronco de roble. Cuando la imagen llegó al poblado de inmediato se la identificó con la “señora” aparecida en la cueva. Los originarios, por sugerencia de los sacerdotes que los habían evangelizado le hicieron una ermita.

Varios años estuvo la imagen al cuidado de los nativos hasta que, en 1604, el obispo de Quito ordenó su traslado a Quinche, de donde finalmente tomó su nombre.

virgen de El Quinche

La primera visita de la imagen a la capital ecuatoriana data de 1632 año en el que el Cabildo de Quito la declaró Patrona y protectora de la ciudad. En 1822 se la nombra protectora de la Independencia ecuatoriana.

Admira, en la actualidad, la variedad de cantos que se entonan en honor de la Virgen de El Quinche. En idioma kechua, jíbaro y en otros dialectos de la región y también en castellano, muchos de los cuales se cantan desde hace cuatro siglos.

El primer milagro

Se cuenta que el primer milagro se le concedió al propio Diego de Robles. Él volvió a Oyacachi para comprar mas madera. Antes de cerrar el trato los oyacachenses le pidieron que hiciera un nicho para la imagen. Robles se negó a hacerlo gratis y regresó a Quito. Al cruzar el río Cariaco, su caballo lo tiró del puente. En la caída el escultor invoca a la Virgen su protección, al instante una rama lo sostiene.

Colgado allí, tres nativos treparon al árbol para rescatarlo y lo escoltaron a Oyacachi. Poco antes de llegar los personajes desaparecieron sin dejar rastro alguno. Entendiendo su avaricia y la grandeza de la Madre construyó en agradecimiento el nicho. A partir de este hecho, la fama de la Virgen llegó a Quito, dando comienzo a una multiplicación de milagros que llegan al día de hoy.

Virgen de El Quinche, descripción

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Detalle de la imagen de bulto sin manto

Nuestra Señora de Quinche es una imagen de bulto tallada en cedro, de tan solo 62 centímetros. La Virgen de El Quinche hoy se observa cubierta por hermosas prendas de brocado, con joyas y bordadas con hilos de oro y plata, que solo permiten ver la serena tez morena. La Virgen de El Quinche sostiene un cetro en su mano derecha y con la izquierda al Niño, quien levanta una mano en bendición y en la otra mano muestra un globo de oro coronado con una cruz. El pedestal a sus pies y la gran media luna, sin de plata pura.

La imagen se corona en 1943 y su fiesta se celebra cada año el 21 de noviembre. El santuario actual fue declarado Santuario Nacional en 1985. Los visitantes de Nuestra Señora del Quinche quedan cautivados por las características únicas de esa imagen. Tiene un atractivo personal indefinible muy similar en apariencia al pueblo andino.

El trato de los feligreses

Los descendientes de los pueblos originarios se refieren a la Virgen de El Quinche como si fuera una personas. Cuando discuten las diversas procesiones, tienden a decir: “La pequeña dormirá en Calderón esta noche”. O “la pequeña descansa del calor y la fatiga del viaje antes de vestirse para las ceremonias en San Domingo”. Los peregrinos compran trozos de algodón en palitos, que se venden fuera del Santuario, entonces el monaguillo roza la capa de terciopelo azul de la Virgen, que está en el estante del santuario. El palo con el algodón se devuelve a su dueño, quien lo aprecia.

A la Virgen de Quinche se le acreditan muchos milagro. A fines de noviembre de cada año, miles de personas caminan por el valle de Quito para visitar el Santuario de Nuestra Señora del Quinche. Llevan antorchas o lámparas de bolsillo y cuentan historias de curaciones milagrosas.

Miguel Cabrera
Author: Miguel Cabrera

Periodista especializado en turismo religioso

©2020 Los Cabrera Comunicación - ISSN 2683- 8435

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