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Limpias, y el misterio del Cristo de la Agonía

Crédito de la imagen de portada: Jose33luis commons.wikimedia.org Cristo de Limpias

Limpias es un municipio al noreste de la provincia española de Cantabria. Está situado a 48 kilómetros de su capital, Santander, y a 8 de la localidad balneario de Laredo. A Limpias se puede llegar en autobús o taxi desde esta última ciudad. El auto de alquiler permite disfrutar de este bonito pueblo cantábrico sin depender del horario de buses poco frecuentes de Laredo-Limpias.

Sobre un bello camino, al norte del centro histórico de Limpias, se haya la iglesia de San Pedro Apóstol. Sin dudas, uno de los templos más visitados de toda Cantabria. La construcción data de fines del siglo XVI. Su fachada, realizada en piedra arenisca, es de estilo barroco se concluyó en el siglo siguiente. En una hornacina sobre el pórtico se observa la imagen del patrono del templo. A los lados dos óculos y un poco más allá a los apóstoles Santiago y San Pablo parados sobre sendas columnas.

Vista de la fachada de la iglesia de Limpias – Crédito: Jsierro commons.wikimedia.org
Vista de la fachada de la iglesia de Limpias – Crédito: Jsierro commons.wikimedia.org

Su interior es de tres naves con bóveda de crucería. Posee dos bellas capillas laterales donde descansan los restos del archidiácono Fernando de Palacio, recordado con una estatua realizada en alabastro. También está el sepulcro de mármol de Antonio Cirilo del Rivero. Además, varios retablos menores pueblan su interior, el más bello es el dedicado a Nuestra Señora del Rosario, realizado en 1752. Otros para contemplar son el de la Vera Cruz y el de San Isidro y San Antonio.

El Santo Cristo de Limpias

Vista del bellísimo retablo de San Pedro Apostol en Limpias - Crédito: Chema Echeverría Solana
Vista del bellísimo retablo de San Pedro Apostol en Limpias – Crédito: Chema Echeverría Solana

A pesar de los detalles hermosos que pondrían a este templo entre las paradas obligadas de un viaje de turismo religioso por Cantabria, las fotografías se las lleva su retablo mayor de estilo rococó. Del mismo se desconoce el autor y se calcula su fecha de realización en el último cuarto del siglo XVIII. Preside el mismo la imagen del Santo Cristo de la Agonía o El Señor de Limpias. Una talla realizada en madera policromada cuyo origen puede ser Sevilla o Cádiz.

La imagen del Santo Cristo de Limpias es de tamaño natural y la cruz mide poco más de dos metros de altura. Es la representación de la última agonía en la Cruz. Colocadas a ambos lados del crucifijo, un poco debajo de él, hay figuras de La Dolorosa y del Apóstol San Juan.

El milagro de Cádiz

La tradición oral cuenta que el crucifijo era venerado en el convento franciscano de Cádiz y cuando un maremoto se generaba cerca de las costas, el pueblo en su desesperación sacó en procesión la venerada imagen del Santo Cristo de la Agonía. Las aguas, que avanzaban sobre la ciudad, de repente se detuvieron y retrocedieron ante la santa imagen. Mas tarde el crucifijo junto con las estatuas de la Virgen María y el apóstol Juan de pie bajo la Cruz se trasladaron a la iglesia de San Pedro en Limpias.

1919 y el misterio que conmociona a Limpias y el mundo

Los eventos más importantes que tienen como protagonista al Santo Cristo de Limpias se dieron entre 1919 a 1924 (y en menor medida hasta 1935). Después de ese período ha habido algunas manifestaciones individuales, pero nada comparable a las ocurrencias anteriores de escala masiva. Durante muchos años se conservaron, en la sacristía de la iglesia de San Pedro, varios volúmenes de libros con los testimonios de quienes han visto las manifestaciones milagrosas .

Pero durante la Guerra Civil Española la mayoría de estos libros fueron quemados, por lo que solo queda un volumen (el tercero) hasta el día de hoy. Unas pocas páginas sueltas de registros de los años 1922, 1928 y 1935 se salvaron del fuego y se insertaron en el volumen anterior (tercero). Entre los testigos que grabaron sus testimonios había personas de todas las clases sociales: simples campesinos, médicos, abogados, eclesiásticos y miembros de familias nobles.

El 30 de marzo de 1919 los feligreses observaron atónitos como la imagen de Jesús abría y cerraba los ojos, y el cuerpo parecía estar vivo, sufriendo, sudando, sangrando. Limpias se convirtió rápidamente en un lugar de peregrinación, recibiendo peregrinos de toda Europa e incluso de América. El pequeño pueblo en el norte de España se transformó, durante algunos años, en el lugar de peregrinación más popular de Europa, después de Roma. En 1921 Limpias recibía más visitantes que Lourdes. El propio rey de España, Alfonso XIII, visitó el santuario, y la reina lo hizo más de una vez, al igual que sus hijos.

El primer misterio de Limpias

En marzo de 1919 dos Padres Capuchinos llegaron en misión a Limpias. Luego de la misa, dada por ellos, unas niñas pequeñas, que estaban cerca del altar, notaron que la estatua de Jesús abría y cerraba los ojos. Pronto muchos de los adultos, hombres y mujeres, comenzaron a exclamar presenciando lo mismo. Cuando los sacerdotes finalmente lograron que la gente saliera de la iglesia, uno de los Capuchinos subió una escalera para inspeccionar la imagen. Confirmó que el rostro y el cuello de Jesús estaban mojados, como si estuvieran sudando. En cambio no sucedía tal cosa con las otras dos imágenes (de La Dolorosa y San Juan). Una inspección adicional, más exhaustiva, confirmó que la estatua no contenía ningún mecanismo que pudiera explicar los movimientos.

Las otras manifestaciones

La segunda serie de manifestaciones milagrosas tuvo lugar el Domingo de Ramos, 13 de abril de 1919. Dos hombres de Limpias, burlándose de la “histeria y la superstición”, se acercaron al altar, mirando el crucifijo. De repente, uno de ellos, señalándolo, cayó de rodillas. De inmediato, el otro también hizo lo mismo, clamando por misericordia y proclamando su creencia en el milagro.

El tercero tuvo lugar el domingo de Pascua, 20 de abril, en presencia de un grupo de monjas conocidas como las Hijas de la Cruz que dirigían una escuela de niñas en Limpias. Vieron moverse tanto los ojos como los labios de Cristo. Algunos de sus estudiantes también observaron el milagro, al igual que un grupo de personas que estaban rezando el Rosario.

Qué más ver en Limpias

Para completar un viaje de turismo religioso por esta ciudad de España recomendamos visitar las ermitas de dedicadas a la Piedad y a San Roque. La primera se encuentra en el llamado barrio de Espina, es del siglo XVIII. En su interior se observa un extraordinario retablo neoclásico y una atrayente colección de óleos de los siglos XVIII y XIX, entre los que destaca la Aparición de la Virgen a Santo Domingo, del sevillano José Gutiérrez de la Vega. Por su parte la de San Roque, construida en la misma época, es de planta cuadrangular aloja una bella imagen del patrono del siglo XVII.

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Crédito de la imagen de portada: Jose33luis commons.wikimedia.org

Miguel Angel Garcia Mene
Author: Miguel Angel Garcia Mene

Entusiasta amante del turismo religioso en España

©2021 Los Cabrera Comunicación ISSN 2683-8435

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